Por una parte, tienen razón: un centro educativo es un lugar donde los alumnos van para aprender y para formarse, no es una guardería.
Pero creo que estos docentes malinterpretan a los padres que prefieren la jornada partida: no quieren que el trabajo educativo se realice sólo por las mañanas y que los centros se conviertan en guarderías por las tardes, teniendo a los niños simplemente "aparcados" sin hacer nada, sino que el estudio de los menores se reparta entre la mañana y la tarde.
Muchos padres opinan que el horario partido es una distribución más racional de las horas lectivas de los alumnos, porque el periodo de descanso entre las dos sesiones permite a los menores mantener mejor la atención. Además, no entienden la necesidad de concentrar las cinco horas de clase por la mañana, sobre todo si consideramos que las escuelas privadas tienen la jornada partida y que sus alumnos consiguen excelentes resultados.
Mail enviado por José Luis P.