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jueves, 22 de octubre de 2009

La jornada continua, una vez más

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El colegio de mis hijos ha vuelto a proponer la implantación de la jornada continua, así que volveré a participar en el proceso, pero esta vez, con poco entusiasmo, porque en el debate sobre la jornada escolar no se habla de lo que realmente importa: la mejora pedagógica para los alumnos.

Reducir los desplazamientos al centro, conciliar la vida familiar y laboral, mejorar la organización de las actividades extraescolares… ¿Hay algún estudio serio que sostiene que estas medidas mejorarán el aprendizaje de los alumnos y sus resultados escolares?

¿Por qué no se habla, por ejemplo, de medidas para mejorar los métodos de enseñanza o para incrementar el apoyo a los niños con dificultades?

En fin. A pesar de los datos alarmantes sobre el fracaso escolar en Andalucía, Baleares o Canarias, donde la mayoría de los centros ya se rigen por la jornada continua, hay docentes que insisten en que hacer dos viajes menos al centro cada día, es una gran mejora.
Qué le vamos a hacer.

Mail enviado por Patricia.

martes, 8 de septiembre de 2009

Las características comunes de los sistemas educativos que mejores resultados obtienen

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En el blog “EL Camarote” del Departamento TIC del CRIF “Las Acacias”, he encontrado el interesante informe “How the world’s best-performing school systems come out on top” que publicó hace algún tiempo la consultora MCKinsey.

El objetivo de este informe era identificar las características comunes de los sistemas educativos que consiguen los mejores resultados. La introducción plantea la siguiente pregunta: ¿Por qué algunos sistemas escolares obtienen consistentemente mejores resultados y mejoran más rápido que otros?
“El informe es el resultado del análisis de los logros de los sistemas educativos de más alto desempeño, según los define el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE, un estudio de la bibliografía actual y entrevistas con más de cien expertos, encargados de políticas y profesionales. En el curso de esta investigación, visitamos escuelas de Wellington a Helsinki y de Singapur a Boston para obtener referencias de más de dos docenas de sistemas educativos de Asia, Europa, América del Norte y Medio Oriente."
Según este informe, todos los sistemas educativos que han experimentado importantes mejoras, lo han logrado fundamentalmente porque han creado un sistema que es más eficiente en tres aspectos:
  1. Conseguir a las personas más capacitadas para ser maestros o profesores (“La calidad de un sistema educativo no puede ser mejor que la de sus profesores”, dice un funcionario coreano entrevistado. El rendimiento de los estudiantes depende en gran medida de la calidad de sus docentes.);
  2. Formar a estas personas para convertirlas en docentes eficientes (Además de atraer universitarios brillantes a la docencia, hay que enseñarles a ejercerla bien en un proceso de formación permanente y actualización continua.);
  3. Garantizar que el sistema sea capaz de ofrecer la mejor educación posible a todos los niños (Los sistemas educativos más eficientes son también aquellos que prestan más atención a los alumnos que tienen retraso y les ofrecen apoyo.)

Los autores del informe concluyen:

“Esperamos que este informe contribuya al debate internacional acerca de cómo mejorar la calidad de las escuelas y ayude a trazar el camino a seguir para que las futuras reformas sean más efectivas a la hora de mejorar la calidad de la educación de todos los niños del mundo…”

Pues, me sorprende que la única propuesta de los docentes de nuestro país para mejorar la calidad de la Educación sea mejorar la organización de las actividades extraescolares y conciliar la vida familiar y laboral mediante la implantando la jornada escolar continua.

No soy ningún experto, pero no creo que mejorando la organización de las actividades extraescolares y conciliando la vida laboral y familiar de unas pocas familias, se consiga mejorar los métodos de enseñanza y de aprendizaje en las aulas, ni incrementar la atención a los alumnos que tienen retraso y necesitan apoyo.

Comparado con el estudio de la consultora McKinsey que incluso publica una pequeña bibliografía para los lectores puedan contrastar la información, los proyectos de jornada continua de los docentes me parecen tremendamente simplistas y trivializar el problema de la Educación en nuestro país.

Mail enviado por E. P.

Nota: el informe en castellano está aquí.

jueves, 18 de junio de 2009

Desventajas de la jornada continua

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Nuestros hijos estudiaron con la jornada partida hasta que el colegio implantó la jornada continua. Después de dos años, el horario partido nos parece un horario escolar más adecuado para la edad de los alumnos y su educación. La jornada continua tiene unas cuantas desventajas siendo éstas las dos más importantes:
  1. Los niños tienen más deberes y ésto perjudica a los alumnos que no pueden recibir una ayuda fuera de la escuela.
    Según explicaron los docentes, con la concentración horaria no disponen del tiempo suficiente para terminar el trabajo en clase y los alumnos tienen retraso sobre el programa. Así que los chavales traen más deberes a casa y los padres tienen que explicarles lo que el maestro no tuvo tiempo de explicar en clase. Se presentan estos casos:
    a) los padres tienen estudios: pueden ayudar a sus hijos con los deberes y facilitarles las explicaciones necesarias,
    b) los padres no tienen estudios y para ayudar a sus hijos los apuntan a una academia privada,
    c) los padres no tienen estudios, ni medios económicos suficientes para apuntar a sus hijos en una academia privada,
    d) los padres no tienen ninguna formación académica y no se dan cuenta que sus hijos tienen dificultades para entender y hacer sus deberes.
  2. La jornada matinal obliga a los alumnos a estar atentos y concentrados durante 5 horas por la mañana.

Otras desventajas:

  1. Discriminación para los alumnos cuyas familias no disponen de recursos suficientes para matricularlos a actividades extraescolares (música, deporte...),
  2. disminución de las relaciones sociales por la tarde: si los padres trabajan, los niños que se quedan cada tarde en casa solos no están disfrutando de su tiempo libre con otros menores de su edad,
  3. aumento del ocio improductivo al pasar los menores muchas horas por la tarde delante de la televisión, de vídeo juegos o del ordenador,
  4. los niños más mayores y los adolescentes desaprovechan el tiempo libre de la tarde y en vez de estudiar, pasan muchas horas en la calle en grupos,
  5. los niños tienen que irse a dormir más pronto porque por la mañana tienen que levantarse antes para comenzar las clases,
  6. consecuentemente, los padres que trabajan en comercios ven a sus hijos menos tiempo después de su jornada laboral, porque las tiendas suelen cerrar entre las 20h y 20h30,
  7. algunos chavales comen un bocadillo bastante completo durante el patio para poder aguantar hasta la hora de la comida: por una parte les impide disfrutar del tiempo libre del patio, y por otra, ingieren más cantidad de alimento de la necesaria a lo largo del día.

Mail enviado por J. S. (La Rioja)

miércoles, 6 de mayo de 2009

Reflexiones sobre los argumentos de la jornada continua

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Este año nuestro colegio propuso implantar la jornada continua. Yo creo que concentrar las sesiones de estudio por la mañana perjudica la atención de los niños. Me parece más lógico repartir este tiempo entre la mañana y la tarde.
Hay padres que opinan lo contrario y me parece bien, aunque no existen estudios científicos que demuestren que el rendimiento de los alumnos aumente con la jornada continua. Entonces, si no hay motivos pedagógicos para modificar el horario ¿por qué obligar a mis hijos a concentrar las clases por la mañana si pueden hacer lo mismo de manera menos estresante estudiando mañana y tarde?

En una reunión, el profesorado nos explicó todas las ventajas que para ellos tenía la jornada continua.

¿Para conciliar la vida familiar y laboral?
En mi caso la jornada continua no me lo permite, sencillamente porque nuestros horarios laborales no coinciden con la hora de salida de los niños. ¿Quién puede ir a recoger a sus hijos a las 14h y pasar la tarde con ellos? Los horarios laborales de la mayoría de los trabajadores de nuestro país no coinciden con la jornada continua.

¿Para mejorar la organización del centro?
Muchos colegios privados ofertan el horario partido y consiguen Certificados de Gestión de Calidad. ¿Por qué no es posible mejorar la organización y la gestión en la escuela pública con horario partido? Si los equipos directivos no disponen de la formación adecuada, ¿no sería mejor facilitarles asesoramiento o cursos de formación en vez de obligar a los niños a concentrar sus horas de clase? Por otra parte, quizás sería más conveniente que los docentes realizaran todas sus horas laborales en el centro.
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¿Para aumentar el horario de las actividades extraescolares por la tarde y conseguir actividades gratuitas?
No es es necesario cambiar el horario escolar para alargar el horario de las actividades extraescolares por la tarde ni para intentar que éstas sean gratuitas, también se puede hacer con el horario partido.

¿Para que los niños tengan más tiempo libre por la tarde?
Nuestros horarios laborales no nos permiten estar con nuestros hijos a primeras horas de la tarde, así que tendríamos que apuntarlos a actividades extraescolares o matricularles en una academia para evitar que pasen la tarde sin la supervisión de un adulto. Esto supondría un coste mensual adicional que asumiríamos si con ello mejorara la formación de nuestros hijos, pero no es el caso, porque la jornada matinal no mejora el rendimiento de los niños.

¿Para evitar desplazamientos al centro?
No me parece una mejora pedagógica ni un motivo que justifique el hecho de que los niños tengan que estudiar 5 horas seguidas.

Los argumentos del profesorado no lograron convencerme.
De momento, no se implantará la jornada continua en nuestro centro.

Mail enviado por Maribel (Madrid).

martes, 5 de mayo de 2009

La fiabilidad de las encuestas sobre la satisfacción con la jornada continua

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A principios de curso, nuestro colegio implantó la jornada continua experimental. Para conocer la opinión y el nivel de satisfacción de las familias, recientemente el profesorado nos entregó una encuesta. Preferí no responder porque mi hijo tenía que devolver personalmente el cuestionario a su maestra y que por lo tanto la encuesta no era anónima. Además, personalmente la jornada continua no me parece una experiencia positiva. Hasta que un día, la maestra de mi hija me recordó que todavía no se lo había devuelto. Entonces decidí rellenar el cuestionario.

Respondí sinceramente a todas las preguntas y describí todos los inconvenientes que había constatado: más deberes por la tarde, actividades extraescolares prácticamente inexistentes, colegio cerrado muchas tardes, no se han cumplido la mayoría de los objetivos del proyecto, y sobre todo que la jornada partida me parecía más adecuada para el aprendizaje de los niños que concentrar las 5 horas de estudio por la mañana.
Al día siguiente, la maestra de mi hija me llamó por teléfono y de muy buenas maneras me pidió explicaciones sobre mis respuestas. Luego intentó justificar cada uno de los aspectos que a mí me parecían negativos.

Si la encuesta no es anónima, muchos padres no se atreven a decir realmente lo que piensan para evitar posibles enfrentamientos, es el mismo problema que las votaciones para implantar la jornada continua. Además, para que los datos de estas encuestas sean fiables, éstas deberían ser realizadas por un organismo externo e imparcial.

Si todas las encuestas sobre la jornada continua se realizan de la misma manera, no es de extrañar que algunas personas se atrevan a hablar del “alto grado de satisfacción de toda la comunidad educativa donde se haya implantado la jornada continua”.

Madre de una alumna de Primaria.
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jueves, 23 de abril de 2009

Jornada continua: división de opiniones

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El pasado 27 de enero, el Diario de Navarra publicó un artículo escrito por la Directora General de Ordenación, Calidad e Innovación, Teresa Aranaz Jiménez, en el que expresa su opinión en torno al tema de la jornada continua:

"... El 19 de noviembre del año paso, se celebró en el Departamento de Educación una de las habituales reuniones de seguimiento del llamado Pacto Educativo por la calidad firmado por el anterior Consejero, y que el nuevo equipo de gobierno viene interpretando en sus numerosas propuestas a favor del alumnado navarro y sus familias, con criterios de eficiencia en un sistema educativo que precisa una gestión eficaz y eficiente de los recursos.

Resulta cuando menos chocante la falta de información por parte de sus representantes sindicales a esta plataforma, ya que en la citada reunión fueron informados de la decisión del Departamento de no promover una nueva convocatoria para que otros centros pudieran acogerse a esta modalidad de jornada. Parece ser que esta información no ha llegado a la plataforma, tal como se desprende de sus afirmaciones en la prensa.

Entendemos que es conveniente poner encima de la mesa algunos argumentos con los que el Departamento avala esta decisión, especialmente próxima la fecha de la prematrícula escolar y sabiendo que las familias desean conocer, para poder decidir con tranquilidad, el tipo de jornada que los centros donde han previsto escolarizar a sus hijos e hijas van a tener para el próximo curso 2009-2010.

La jornada continua es una larga reivindicación del profesorado en muchas Comunidades españolas que no viene avalada por estudios que demuestren la bondad de la propuesta y sí se basan en deseos y opiniones a favor de sus tesis: razones de conciliación de la vida familiar y escolar, horarios más favorables para el alumnado, además de la defensa de la autonomía escolar. Proponen para las tardes una alternativa de actividades extraescolares, voluntarias para el alumnado, sufragadas en gran parte por la Administración y con escasa participación del profesorado en ellas. (En el caso de Extremadura se contrataron monitores para su realización). El mapa de jornadas escolares es variado: desde Comunidades como la Autónoma Vasca, donde existe jornada partida en Infantil, Primaria y gran parte de la Secundaria pública, hasta otras como Canarias, donde la jornada continua está generalizada en todas las etapas.

Además, este planteamiento es exclusivo de la escuela pública. Ningún centro concertado propone jornada continua, ni en Navarra ni en el resto de Comunidades Autónomas, con lo que estamos claramente frente a una reivindicación laboral más que pedagógica.

El Departamento de Educación quiere ser prudente a la hora de tomar decisiones sobre jornadas, medir y valorar los resultados de las primeras experiencias desde el curso 2007-2008 antes de dar nuevos pasos.

Queremos datos, información acerca de qué desean las familias, de cuáles son los mejores horarios para el trabajo con niños y niñas, los ritmos de atención y fatiga. Y todo ello en un contexto social donde en gran parte de las familias navarras los padres y las madres tienen amplias jornadas laborales que no terminan a las tres de la tarde y donde, en el peor de los casos, estaríamos "echando" de la escuela a niños y niñas a las tres de la tarde, solos, con la televisión y la "play" o la calle como escenario.

Corremos además el riesgo de ahondar en las diferencias sociales. Al no ser gratuitas las actividades que se proponen para las tardes, habrá un importante grupo de alumnos y alumnas que serán excluidos, con lo que estaremos haciendo dejación de una importante función "equilibradora" de las diferencias sociales que tiene la escuela.

Debemos sopesar todas las variables que inciden en el horario escolar: horarios laborales habituales de las familias, cultura y costumbres, ritmos escolares., jornadas docentes y del alumnado, horarios de apertura de los centros, autonomía no sólo respecto a los horarios. Y en el marco de un servicio público como es la educación, el funcionariado debe prestarlo en las condiciones que mejor se adecuen a los chicos y chicas y sus familias.

Venimos de un cambio de jornada en Secundaria que fue un camino sin retorno ni reflexión, que nunca se valoró ni evaluó. Estamos a tiempo de que no nos ocurra lo mismo en Infantil y Primaria, y es nuestra responsabilidad..."

Mail enviado al correo electrónico del blog por J. G. A.

viernes, 17 de abril de 2009

Prioridad

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Muchos proyectos de jornada continua aseguran que las principales ventajas de este horario son una mejor organización del centro, el aumento del rendimiento de los alumnos, más tiempo libre por la tarde, actividades extraescolares gratuitas y la conciliación de la vida familiar y laboral.

Pero si consideramos únicamente las ventajas pedagógicas, sólo encontramos una: el supuesto aumento del rendimiento de los alumnos. En otras palabras, parece ser que concentrar las 5 horas de estudio por la mañana es más productivo para los alumnos que repartir este tiempo entre la mañana y la tarde.

No obstante, según los especialistas no existen actualmente estudios científicos que demuestren que el rendimiento escolar aumenta con la jornada continua. ¿Cuáles son entonces las ventajas pedagógicas de la jornada continua?

Las escuelas de élite de nuestro país suelen ofrecer el horario partido a sus alumnos e incluso en algunas "el horario es sensiblemente superior a lo establecido en el currículo obligatorio para favorecer la participación, socialización y autonomía del alumno ..."

La prioridad en la elección de una jornada escolar es determinar si el horario es el más adecuado para el aprendizaje de los alumnos.
No perder de vista esta prioridad es una buena manera de luchar contra el fracaso escolar.


Mail enviado al correo electrónico del blog por Sergio M.

viernes, 20 de febrero de 2009

Actividades extraescolares gratuitas

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Una de las mejoras de los proyectos de cambio de horario son las actividades extraescolares gratuitas.

La propuesta es atractiva: por la mañana los niños estudian y por la tarde tienen actividades deportivas y culturales gratuitas.

Para saber cómo las escuelas habían conseguido financiar estas actividades, hablamos con familias de varios colegios con jornada continua, y nos llamó la atención que ninguno de estos centros ofrecen actualmente actividades extraescolares gratuitas, a pesar de que era uno de los objetivos del proyecto.

La propuesta atractiva inicial se ha convertido en una decepcionante realidad: clases por la mañana, deberes por la tarde para que los alumnos no tengan retraso y ninguna actividad gratuita.

Los motivos son bastante comprensibles: ¿quién va a pagar estas actividades?
¿Los ayuntamientos? Si financiaran las actividades de un colegio debería hacer lo mismo con los demás centros del municipio, y no disponen del presupuesto necesario para ello.
¿Voluntarios? No se encontraron personas dispuestas a trabajar sin cobrar cinco tardes por semana para realizar las actividades.

Es una lástima que una vez implantado el horario continuo la mayoría de los objetivos de mejora no llegan nunca a realizarse. Por este motivo es necesario mejorar la calidad de los proyectos y solicitar a los autores que incluyan para cada uno de los objetivos, sus previsiones referente a cómo tienen pensado conseguirlos y en qué plazos.

Si tenéis constancia de escuelas que ofrecen actividades gratuitas a sus alumnos, os agradeceríamos que nos lo comunicareis.


Mail enviado por Alfonso

viernes, 13 de febrero de 2009

Dos consideraciones para empezar a valorar el proyecto.

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Cuando el colegio de nuestros hijos presentó el proyecto de cambio de horario escolar, la mayoría de los padres conocían el tema del horario laboral del profesorado por los artículos de prensa y la información que habían recopilado.
Incluso habían tenido la oportunidad de leer el proyecto de un centro escolar de Cuenca que comenzaba así:

"... El profesorado que forma parte de este centro es consciente de que la modificación del horario escolar tiene un componente de reivindicación laboral , y también de que el cambio de horario no va a suponer la resolución de todos los problemas educativos existentes, pero ahora bien, estamos plenamente convencidos de que de este modo la educación es mucho más racional tanto laboralmente como educativamente..."
(para leer el proyecto completo, podéis contactar con nosotros y os lo enviaremos).

Muchos padres consideraban legítimo que los docentes, como cualquier colectivo, intentasen mejorar sus condiciones laborales, y no tenían inconveniente en modificar el horario escolar, siempre que este cambio no perjudicara la formación y el aprendizaje de los alumnos.

La única manera que tenían para averiguar cómo el cambio de horario podía repercutir en los estudios de sus hijos era analizar detenidamente el proyecto. Aunque los padres respectaban la opinión del profesorado, para poder valorar correctamente la propuesta, era necesario tener en cuenta las siguientes consideraciones:
  1. el cambio de horario representaría una mejora laboral para el profesorado,
  2. consecuentemente, el proyecto no podía ser objetivo.

A partir de aquí, los padres empezaron a leer detenidamente el proyecto y a analizar cada una de las propuestas de mejora. Visiblemente, los autores habían dedicado mucho tiempo para elaborar el proyecto, pero a pesar de ello, éste estaba incompleto:

  1. por una parte, no demostraba que concentrar las clases por la mañana aumentaba el rendimiento de los niños,
  2. no podía garantizar que los objetivos de mejora se podían alcanzar, y no proponía alternativas en el caso de que ésto ocurriera,
  3. a algunas familias, el nuevo horario causaría problemas que no tenían con el horario actual como por ejemplo, no poder asistir a las actividades extraescolares porque el transporte escolar con la jornada matinal no estaría disponible para volver al colegio por la tarde.

El objetivo de cualquier proyecto es mejorar una situación y solventar problemas. En el proyecto de la escuela de Cuenca que citamos anteriormente podemos leer:

"... Siempre sin perder de vista ni menospreciar a las familias que el nuevo horario les resulte algo incómodo o perjudicial ( son las menos) siendo las administraciones públicas las que deberán dar respuesta a éstas, ni podemos, ni pretendemos arreglar unos problemas planteando otros a ciertas familias..."

Finalmente, el proyecto no convenció a los padres de que el nuevo horario sería más adecuado para la formación de sus hijos que el horario actual, y de momento el colegio mantiene la misma jornada escolar.

jueves, 5 de febrero de 2009

Cambio de horario escolar, ¿por dónde empiezo?

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La mayoría de los padres no somos expertos en educación y cuando el año pasado nuestro centro nos propuso cambiar la jornada escolar, me planteó un serio problema. Tener que decidir la jornada escolar de mis hijos era mucha responsabilidad, y durante unos meses mi mujer y yo tuvimos que convertirnos prácticamente en especialistas sobre el tema para poder tomar la decisión más acertada.

La pregunta que el centro nos planteaba era la siguiente: "¿está de acuerdo con el cambio de horario?"
En este debate, los principales interesados son los niños: van a la escuela para aprender y formarse. Después de reflexionar sobre el tema, llegué a la conclusión que la pregunta no estaba formulada correctamente y que ésta debería ser mucho más concreta:

¿cree que este nuevo horario será más beneficioso para el aprendizaje de sus hijos que el horario actual?

Para averiguarlo, recopilamos información sobre el tema de los horarios escolares. En internet encontramos muchos artículos de prensa y sobre todo opiniones a favor y en contra de un y otro horario escolar. Pero queríamos analizar el tema, no prejuzgarlo.

Así que lo mejor que podíamos hacer era leer el proyecto, para determinar si el horario que nos proponían era efectivamente una mejora para la educación de nuestros hijos. Nuestro proyecto estaba estructurado de la siguiente manera: A) se propone el cambio de jornada escolar, B) para conseguir una serie de mejoras respecto al horario actual, siendo las principales:

  1. el rendimiento,
  2. las actividades extra escolares
  3. la conciliación de la vida familiar y laboral

Cuando terminé la lectura del proyecto, me di cuenta que éste no estaba completo:

  1. Por una parte, faltaban los estudios que demostraban que el rendimiento aumentaba con el cambio de jornada. En internet encontramos la opinión de unos expertos que aseguraban que no había nada concluyente sobre el tema (más información en el post: El proyecto y el rendimiento escolar). Tampoco se encontraban los planes de acción con los objetivos de mejora que se pretendían alcanzar, ni los plazos para lograrlo, ni los responsables de conseguirlo.
  2. Respecto a las actividades extra escolares, los autores del proyecto no incluyeron una información esencial: ¿cómo se iban a conseguir todas estas mejoras que llamaban "objetivos"? Estos objetivos eran muy interesantes, sobre todo las actividades gratuitas, pero en ningún momento el proyecto precisaba ¿qué gestiones se habían realizado para garantizar que estas mejoras se podían efectivamente realizar? ¿quién las había hecho? ¿quién sería la persona responsable para conseguirlas? ¿cómo estaba previsto hacerlo? ¿con qué medios? ¿en qué plazo? ¿cómo se garantiza la continuidad de esta oferta en cursos siguientes?... una información indispensable para poder valorar la propuesta, porque sin los estudios y la planificación correspondientes que demostraban que estos objetivos se podían alcanzar, todas estas mejoras eran solamente teorías. En realidad, el proyecto decía: "teóricamente, si implantamos el nuevo horario escolar, conseguiremos estos objetivos". El tema era demasiado serio e importante para tomar una decisión en base a unas teorías por muy interesantes que fueran. Así que redacté una lista de preguntas para plantear en la reunión informativa e intentar conseguir respuestas.
  3. En lo que se refiere a la conciliación familiar y laboral, en el proyecto también faltaba el estudio según el cual la jornada continua era una demanda social. En nuestro caso, mi mujer trabajaba a media jornada y no representaba ningún problema. Pero desde un punto de vista pedagógico, consideramos que nuestros hijos mantendrían mejor la atención estudiando con un ritmo más pausado de mañana y tarde, que concentrando los estudios por la mañana.

Reconozco que la reunión informativa fue un poco decepcionante, porque no conseguimos respuestas a todas nuestras preguntas:

  • los autores del proyecto no pudieron facilitarnos una pequeña bibliografía para ampliar la información referente al rendimiento y la mejora pedagógica,
  • no pudieron enseñar el estudio ni la planificación para conseguir los objetivos que se habían marcado,
  • no pudieron facilitar información alguna sobre las actividades gratuitas, quién o cómo se iban a subvencionar, por qué importe, ni durante cuantos años...,
  • no tenían prevista ninguna alternativa en el caso de que no se pudieran conseguir las actividades gratuitas, lo que planteaban un serio problema a las familias con recursos económicos más limitados,
  • algunos padres llegaron a la conclusión que para implantar actividades extraescolares gratuitas, como por ejemplo el apoyo a los alumnos con dificultades de aprendizaje, no hacia falta cambiar la jornada escolar ya que se podía hacer perfectamente con la jornada escolar actual.

En conclusión, el proyecto no demostró que el nuevo horario fuera realmente mejor para el aprendizaje y la formación de nuestros hijos que el horario actual. Este fue el motivo principal por el que la mayoría de los padres rechazaron finalmente la propuesta. De todas maneras, los autores del proyecto siempre podían mejorarlo y volver a presentarlo. En cambio, una vez implantado el nuevo horario escolar hubiera sido imposible volver al horario anterior (encontraréis una explicación en el post El horario escolar experimental, ¿una buena alternativa? publicado por un colaborador de este blog).

Un año después de esta experiencia, tengo todavía muchas dudas. Por una parte, si tan bueno era este horario, ¿por qué la mayoría de centros privados oferta la jornada partida? Lo más curioso, es que después de asegurarnos que se conseguirían las actividades extraescolares gratuitas, de momento nuestro centro no ha ampliado la oferta y no hay ninguna actividad gratuita.

Finalmente, pienso que los padres no deberían ser los responsables de determinar qué horario escolar es más beneficioso para los alumnos. Para defender y proteger los intereses de los menores, sería mejor que la jornada escolar fuera objeto de una regulación general.

Enviado por Alberto

Actualización 22/02/10:

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