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martes, 3 de noviembre de 2009

Hablar con claridad

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Hace dos años, la escuela de nuestros hijos propuso implantar la jornada matinal. La ausencia de debate y el hecho de que los padres tuvieron que escribir el nombre de sus hijos en la hoja con su voto, provocaron diversas discusiones entre familias y el profesorado. Algunos docentes perdieron las formas, lo que desconcertó a muchos padres y les hizo cuestionar la confianza que tenían depositada en ellos. En aquel entonces, tanto disgusto y enfado por el horario de los niños era incomprensible para mí.

Al año siguiente matriculamos a nuestros hijos en otro colegio público, mientras otros padres optaron por una escuela privada. Pero recientemente, el APA del nuevo centro nos informó que se iniciaba el proceso para modificar el horario escolar.

Con el tiempo, he llegado a la conclusión de que los enfrentamientos en torno a la jornada escolar se producen porque no se habla con claridad: la Administración delega en las familias la responsabilidad de decidir el horario escolar de los alumnos, sin precisar que su decisión afectará también al horario laboral del profesorado. Y mientras las familias creen estar hablando de un tema educativo, el profesorado está negociando su horario de trabajo, porque éste está condicionado al horario lectivo y la aprobación de la jornada continua implica una mejora de su jornada laboral. El disgusto de algunos docentes empieza cuando los padres cuestionan sus argumentos y no les convencen las supuestas ventajas de la jornada matinal. Porque cuando una madre o un padre vota en contra de este horario, está denegando la jornada laboral continua al maestro de su hijo.

Otro problema es que muchos docentes suelen negarlo o incluso ofenderse cuando un padre menciona que la aprobación de la jornada matinal afectaría o mejoraría su horario laboral. Y sin embargo, algunos docentes no están de acuerdo con que sean las familias quienes decidan su jornada de trabajo:

“… queremos lanzar una protesta para que llegue a los oídos de los que han hecho posible que esta situación escolar que estamos viviendo en nuestro colegio no favorezca el desarrollo de un buen ambiente educativo, como nos gusta a los maestr@s que nos dedicamos a esta labor con profesionalidad, ilusión e interés por las cosas bien hechas…”

“No entendemos porqué, sobre nuestra jornada laboral, deben tomar la decisión los padres. No conocemos ningún colectivo laboral cuya jornada de trabajo sea elegida por "los usuarios". Creemos que el organismo competente, debe unificar criterios y consensuar un modelo de jornada escolar para todos los centros de la región, sin discriminación de zonas o colegios, evitando así los agravios comparativos y el malestar entre los miembros de la Comunidad Educativa”.

La jornada escolar de los alumnos y la jornada laboral de los docentes son dos temas distintos, y es probable que los intereses de los unos no coincidan con los intereses de los otros. Estos temas son competencia de la Administración y creo que es un error delegar esta responsabilidad en las familias porque provoca el malestar en la Comunidad Educativa: la jornada escolar debería ser objeto de una regulación general y la jornada laboral de los docentes, negociada con sus sindicatos. De lo contrario, es inevitable que los enfrentamientos sigan produciéndose y nunca tendremos la garantía de que el horario elegido sea el más adecuado para las necesidades educativas de los alumnos.
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Y mientras las familias sean las responsables de tomar unas decisiones tan importantes, creo que tienen el derecho de saber que su decisión respecto al horario escolar de sus hijos afectará también al horario laboral del profesorado. Porque no hablar con claridad genera suspicacia, y desafortunadamente, daña las relaciones familia-escuela y la credibilidad de un colectivo muy importante para nuestra sociedad.

Mail enviado por S. N.

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jueves, 22 de octubre de 2009

La jornada continua, una vez más

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El colegio de mis hijos ha vuelto a proponer la implantación de la jornada continua, así que volveré a participar en el proceso, pero esta vez, con poco entusiasmo, porque en el debate sobre la jornada escolar no se habla de lo que realmente importa: la mejora pedagógica para los alumnos.

Reducir los desplazamientos al centro, conciliar la vida familiar y laboral, mejorar la organización de las actividades extraescolares… ¿Hay algún estudio serio que sostiene que estas medidas mejorarán el aprendizaje de los alumnos y sus resultados escolares?

¿Por qué no se habla, por ejemplo, de medidas para mejorar los métodos de enseñanza o para incrementar el apoyo a los niños con dificultades?

En fin. A pesar de los datos alarmantes sobre el fracaso escolar en Andalucía, Baleares o Canarias, donde la mayoría de los centros ya se rigen por la jornada continua, hay docentes que insisten en que hacer dos viajes menos al centro cada día, es una gran mejora.
Qué le vamos a hacer.

Mail enviado por Patricia.

lunes, 19 de octubre de 2009

La jornada escolar en Finlandia

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Hola,

Recientemente, un padre me dijo que la jornada continua es mejor para la educación de los niños, porque en Finlandia los alumnos la tienen y consiguen los mejores resultados en la evaluación PISA.

Pero hay una diferencia muy importante entre Finlandia y España: la formación del profesorado de educación primaria y secundaria (que incluye la selección previa a la universidad, la formación teórica universitaria y la formación en prácticas).

Según el interesante artículo “La selección y formación del profesorado: clave para comprender el excelente nivel de competencia lectora de los alumnos finlandeses” publicado por Javier Melgarejo Draper (Licenciado en Psicología y Doctor en Pedagogía):

“La filosofía del sistema educativo finlandés se basa en un principio: los mejores docentes deben situarse en los primeros años de enseñanza, al inicio del aprendizaje, donde se aprenden los fundamentos de todos los posteriores aprendizajes: lenguaje, estructura mental, hábitos, etc… Por tanto, seleccionar a quién ayudará en ese proceso es visto como esencial. Dicho proceso garantiza la igualdad de oportunidades educativas en toda la población desde el principio de la misma…”

La estricta selección para formar sólo a los mejores es una de las claves del excelente rendimiento de los alumnos finlandeses.

“Si para ser profesor tienen expedientes de entrada superior a medias de 9 sobre 10, podemos imaginarnos la calidad como «productos» de los profesores de dichas facultades. La calidad del profesorado de primaria incluye una propiedad esencial requerida: la de ser un buen investigador. El profesor debe investigar en la realidad del día a día, de las necesidades de sus alumnos de clase, y por eso se considera necesaria la tesina final. La tesina refuerza la síntesis final que debe realizar el alumno de sus conocimientos y obliga a demostrar su capacidad de investigación. Casi la mitad de las tesinas de la facultad de educación están relacionadas con la didáctica.”

En España:

“Para ser docente de educación primaria en España (y en la mayoría de los países del mundo, excluyendo Finlandia) el único requisito durante muchos años ha sido aprobar la selectividad, un hecho frecuente ya que el 90% de los alumnos aspirantes superan dicha prueba. “La mayoría de los aspirantes a docentes tienen una media de notas baja en comparación con otros estudios superiores, es decir, no se cumplen los requisitos de calidad fases «a» y «b» que hemos visto en Finlandia. Una vez se ha accedido al magisterio, generalmente se realizan entre 1.500 y 2.000 horas de estudio (casi tres veces menos tiempo que el dedicado por los docentes finlandeses. El caso de los profesores de secundaria y formación profesional es aún mas problemático. A pesar de tener una buena formación en sus especialidades carecen de una correcta formación pedagógica…”

“No hay tesinas obligatorias en las Facultades de Educación y la Didáctica tiene un peso más reducido que en Finlandia…”

Mail enviado por C. Sánchez

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sábado, 17 de octubre de 2009

Jornada continua y deberes

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Desde que se implantó el horario continuo, mi hijo de 9 años tiene más deberes. Según su tutora, la duración de las clases es insuficiente para terminar todo el trabajo en clase, así que los alumnos tienen que llevárselo a casa para no tener retraso.

Pues no lo entiendo: por la mañana mi hijo concentra sus clases porque por la tarde está demasiado cansado para estudiar, pero por la tarde necesita hacer el trabajo que no tuvo tiempo de terminar por la mañana … Al final, con la jornada continua pasa más tiempo estudiando que cuando tenía la jornada partida.

¿Dónde está la mejora educativa?

¿Y qué ocurre con los alumnos con dificultades de aprendizaje que no reciben ayuda extraescolar?


Mail enviado por Miguel.

lunes, 12 de octubre de 2009

Jornada continua, ocio y educación

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Un artículo publicado en El País.com señala que cinco países del continente asiático se encuentran entre los 10 mejores del informe Pisa de la OCDE en matemáticas y ciencias, y dos en lectura.

“Si Andreas Schleicher, el director del informe, advertía en un trabajo de 2006 que Europa estaba perdiendo frente a EE UU y Japón la carrera de la economía del conocimiento, que pasa necesariamente por la educación, sin duda hay que sumarle la competencia cada vez mayor de otros países asiáticos emergentes, como China, India, Taiwan, Corea del Sur o Singapur.”
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Y mientras los alumnos del continente asiático mejoran su educación, ¿qué hacen los alumnos en España?
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El fracaso escolar en España es uno de los más elevados de los países de la OCDE; cada vez, más menores hacen uso de todo tipo de sustancias tóxicas para disfrutar de su tiempo libre, aumenta el consumo de alcohol en la vía pública y se producen incidentes como los que recientemente tuvieron lugar en Pozuelo de Alarcón.

Y esto me hace pensar que, antes de elegir un modelo de jornada escolar, las familias deberíamos reflexionar sobre la conveniencia de que los niños y los jóvenes tengan todas las tardes libres para disfrutar del ocio. ¿No sería mejor para su educación que se concentraran en sus estudios y pasaran unas horas cada tarde en sus centros educativos?
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Resulta alarmante el porcentaje de fracaso escolar en las comunidades que tienen implantada la jornada continua en la mayoría de sus centros. Y si este horario no está demostrando su efectividad, ¿por qué implantarlo?
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Mail enviado por J. A. C.

sábado, 10 de octubre de 2009

Dudas sobre la jornada escolar continua

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Buenos días,

Soy padre de dos niños de primaria y este año el colegio ha propuesto implantar el horario continuo. Estoy recabando información sobre la jornada escolar, pero el cambio de horario me plantea muchas dudas:

1. Según los docentes, por la tarde los niños rinden muy poco y el rendimiento aumentaría con la jornada continua.

  • ¿Cuándo se planifican los horarios, no se podrían poner por la tarde las clases que requieren menos concentración y dejar, por ejemplo, las matemáticas por la mañana?
  • ¿Es posible que por la mañana, durante la última hora y después de haber tenido cuatro horas de clase, los niños también rindan poco?
  • Al concentrar las clases, los niños necesitarán más descansos para poder mantener la atención, ¿cómo se organizan estos descansos?
  • Si hay más descansos, también habrá menos tiempo de clase y los profesores tendrán menos tiempo para explicar las materias: ¿cómo se evitará que los alumnos tengan retraso sobre el programa?
  • Y si los alumnos tienen retraso, ¿tendrán más deberes en casa para recuperarlo?
  • En este caso, ¿qué medidas se tomarán para ayudar a los niños que ya tienen alguna dificultad?
  • ¿No es excesivo para unos menores tener cinco horas seguidas de clase?

2. Conciliar la vida familiar y laboral:

  • ¿Cómo pretende este horario permitir la conciliación de la vida familiar y laboral, si los padres trabajan por las tardes?

3. Actividades extraescolares:

  • Si los niños no tienen clases por la tarde, ¿volverán al colegio para hacer actividades extraescolares?
  • Y si una mayoría no vuelve, ¿acabarán desapareciendo las actividades extraescolares, perjudicando a los niños que no tienen más remedio que quedarse?
  • ¿Podrán todas las familias asumir el coste que supone hacer actividades extraescolares todas las tardes?
  • ¿Qué medidas se tomarán para evitar que los niños que no pueden pagarlas sean discriminados?

4. Comedor escolar:

  • ¿No es excesivo que los niños, y sobre todo los más pequeños, coman después de las 14h?
  • Si pocos niños utilizan el comedor escolar, ¿podría ser que este servicio acabe desapareciendo, perjudicando a los alumnos que no tienen más remedio que quedarse?
  • Y en este caso, ¿qué medidas se tomarían para no dejar a lo niños sin comedor?
  • Si en Europa se come a las 12h y España está intentando adaptar sus horarios a los horarios europeos, ¿no es una contradicción empezar a comer tan tarde?

5. Formación del profesorado:

  • Si el horario continuo facilita la asistencia de los docentes a cursos de formación porque éstos se realizan en horarios que no son compatibles con el horario de los docentes, ¿no sería más lógico solicitar a la Administración que cambie los horarios de estos cursos en vez de obligar a los menores a concentrar sus clases por la mañana?

6. Jornada continua provisional:

  • ¿Quién determina si la jornada continua provisional ha sido un éxito o no?
  • ¿En qué datos se basará para decidir si la jornada continua se mantiene o si se debe volver a la jornada partida?
  • ¿Qué garantías tienen las familias de que se podrá volver a la jornada partida si consideran que la jornada continua no funciona?

De momento tengo muchas dudas y pocas respuestas. Antes de tomar una decisión, esta propuesta requiere una profunda reflexión.

Mail enviado por Jesús M.


Actualización 22/02/10:

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lunes, 5 de octubre de 2009

Los conocimientos le han restado espacio al ocio

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Mientras en España se está generalizando la implantación de la jornada escolar continua, me llama la atención el artículo "Con el paro, a estudiar" que publica hoy El País. Según este artículo, muchos jóvenes se están dando cuenta que sin estudios es difícil encontrar un empleo y deciden volver a estudiar:
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Aprender los primeros acordes de guitarra puede esperar… Los conocimientos le han restado espacio al ocio... .......... Ya todo el mundo sabe que sin formación las opciones de trabajar se reducen…

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Así que me pregunto: ¿Es realmente necesario que los niños tengan todas las tardes libres y hagan tantas actividades extraescolares? ¿No sería mejor para su educación que dedicaran unas horas por las tardes a estudiar?

En Andalucía, Baleares o Canarias, la mayoría de los centros educativos tienen implantada la jornada escolar continua, pero son unas de las comunidades con mayor fracaso escolar de España. Las escuelas privadas en cambio mantienen la jornada partida y sus alumnos obtienen muy buenos resultados.

Yo creo que la prioridad para los niños es conseguir una buena formación. Es fundamental que en primaria adquieran unas sólidas bases y unos buenos hábitos de estudio para poder seguir sin dificultades en secundaria y evitar el fracaso escolar.

De momento, los datos demuestran que en España, tener todas las tardes libes no es un horario eficaz para evitar o reducir el fracaso escolar.

Mail enviado por Pablo H.

sábado, 3 de octubre de 2009

Las escuelas no son guarderías

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A menudo, cuando un padre o una madre prefieren que sus hijos tengan clases por la tarde, ciertos docentes responden que “la escuela no es una guardería”; a veces también utilizan el término “aparcaniños”.

Por una parte, tienen razón: un centro educativo es un lugar donde los alumnos van para aprender y para formarse, no es una guardería.

Pero creo que estos docentes malinterpretan a los padres que prefieren la jornada partida: no quieren que el trabajo educativo se realice sólo por las mañanas y que los centros se conviertan en guarderías por las tardes, teniendo a los niños simplemente "aparcados" sin hacer nada, sino que el estudio de los menores se reparta entre la mañana y la tarde.

Muchos padres opinan que el horario partido es una distribución más racional de las horas lectivas de los alumnos, porque el periodo de descanso entre las dos sesiones permite a los menores mantener mejor la atención. Además, no entienden la necesidad de concentrar las cinco horas de clase por la mañana, sobre todo si consideramos que las escuelas privadas tienen la jornada partida y que sus alumnos consiguen excelentes resultados.

Mail enviado por José Luis P.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Los beneficios educativos de la jornada continua

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Buenos días,

La escuela de mis hijos ha propuesto modificar el horario escolar para implantar la jornada continua. Buscando información, encontré el artículo Acabar antes, ¿para qué? escrito por Elena Martín Ortega (Doctora en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Profesora Titular en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid) y publicado hace años en El País:

"... ¿Es aconsejable que los alumnos tengan todas las clases de la jornada seguidas, sin un corte de comida y descanso? Hay argumentos claros para contestar que no a estas preguntas. La organización de los tiempos y los ritmos influye siempre en el aprendizaje, pero cuando hablamos de determinadas edades, esto es todavía más importante. Los niños y las niñas de 3 a 11 años necesitan momentos de cambio y ruptura que les permitan descansar y recuperar la atención. Y estos cortes en las actividades lectivas no pueden ser excesivamente breves. La comida es también un elemento necesario. Teniendo en cuenta las horas que pasan entre el desayuno y el momento de la comida, que por desgracia van aumentando sobre todo en zonas donde el desplazamiento al colegio lleva tiempo y en los casos en que los progenitores tienen que irse antes dejando a los niños ya preparados, no es razonable dilatar aún más el horario del comedor. En la mayoría de los sistemas educativos europeos este corte de comida existe, si bien es cierto que no tiene por qué ser tan largo como el que ahora hay en la mayor parte de nuestros centros…”

"... Además de estas razones estrechamente ligadas a características básicas del desarrollo, no debemos olvidar otro argumento. En los recreos los alumnos aprenden cosas tan valiosas como en las aulas, como bien saben los profesores. Los espacios de ocio son ámbitos privilegiados para educar en la afectividad, en la interacción social, en las aficiones, en la amistad. Estos recreos deben tener, pues, una duración que permita llevar a cabo juegos y actividades que exigen un mínimo de tiempo. La jornada que puede dar respuesta a estas necesidades no es desde luego la denominada jornada continua. Respetando este equilibrio, se pueden organizar muchos horarios. El problema no es acabar a las cinco o acabar a las tres. El problema es cómo distribuir internamente las actividades para asegurar que estas condiciones se cumplan..."

La jornada continua está implantada en prácticamente todos los centros andaluces, y sin embargo es la Comunidad con la tasa de fracaso escolar más alta de España.

Antes de aprobar la implantación de este horario, es lógico preguntarse, ¿cuáles han sido los beneficios educativos de este horario para los alumnos andaluces?

Mail enviado por P. H.

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miércoles, 23 de septiembre de 2009

La eficacia de la jornada continua

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Hoy el periódico El Mundo publica este artículo: El abandono escolar andaluz llega al 38%, la tasa más elevada de España.

Andalucía vuelve a encabezar una lista negra. Ahora se trata de una de las comunidades que tienen una tasa de abandono escolar prematuro «más alta». Concretamente un abandono escolar del 38 por ciento –jóvenes entre 18 y 24 años que no continúan sus estudios tras finalizar la Enseñanza Secundaria Obligatoria– frente a la media española que se sitúa en el 31 por ciento y similar a la de otras comunidades, como Baleares, Murcia y Canarias, según concluye el Informe–09 de la Inclusión Social elaborado por Caixa Catalunya.


¿De verdad es eficaz la jornada continua para mejorar la Educación?


Mail enviado por Francisco H.

No votar para defender los intereses de los niños.

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Buenos días,

Os escribo en relación con el post No quiero decidir el horario laboral de los maestros de mi hijo que publicasteis el pasado 18.09.09.

El curso pasado, el colegio de mis hijos propuso implantar la jornada continua. El proceso fue bastante conflictivo y se produjeron varios enfrentamientos entre el profesorado, y madres y padres contrarios a la jornada continua. Además, durante las tutorías los maestros intentaron convencer a los padres de las bonanzas de la jornada continua y les sugirieron que su hijo estaría mejor con la jornada continua, lo que muchas familias no consideraron adecuado. Ante el comportamiento decepcionante de varios docentes y su insistencia para que los padres fuesen a votar, muchas familias decidieron hacer lo contrario: no ir a votar.

El resultado fue inesperado: en nuestra comunidad autónoma, la normativa exige que dos tercios de todos los padres censados vayan a votar para poder seguir con el proceso de modificación de la jornada escolar, de lo contrario, el proceso se detiene. Como muchos padres no fueron a votar, no se alcanzaron los dos tercios necesarios, por lo que el proceso se paralizó y no se aprobó la implantación de la jornada continua.

Creo que es un error que los padres tengan que decidir el horario laboral de los docentes, porque este sistema sólo provoca enfrentamientos entre el profesorado que defiende la mejora de su jornada laboral y los padres que intentan defender los intereses de sus hijos. Además, en cualquier profesión, la honradez y la integridad son necesarias para tener credibilidad, y en su desespero por conseguir la jornada continua, muchos docentes se exceden y la pierden.

Así que para no tener que enfrentarse a los docentes, cuando los padres consideran que la jornada partida es mejor para la educación de los niños, no votar es lo único que las familias pueden hacer para defender los intereses de sus hijos.

Mail enviado por María (Castilla y León)

lunes, 21 de septiembre de 2009

La jornada escolar y la mejora de la educación

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La mayoría de las escuelas de élite de nuestro país obtienen Certificaciones por sus sistemas de gestión de la Calidad. Los alumnos de estos centros tienen la jornada escolar partida y consiguen excelentes resultados académicos. Si la jornada continua mejorará la educación de los alumnos, lo más seguro es que estas prestigiosas escuelas la implantarían. Pero no lo hacen.

Dudo mucho que tener toda la tarde libre para hacer actividades extraescolares, conciliar la vida laboral y personal o reducir los desplazamientos al centro sean medidas eficaces para mejorar los resultados académicos de los alumnos. De hecho, en las comunidades que implantaron la jornada continua hace años hay un elevado porcentaje de fracaso escolar, lo que demuestra que este horario no es tan eficaz para mejorar la educación.

La educación es fundamental para el futuro de los niños. Por esto creo que es importante que las familias elijan el horario escolar que mejor se adapte a las necesidades de aprendizaje de sus hijos. Sin una buena formación es muy difícil conseguir un empleo y los jóvenes que abandonan prematuramente los estudios no encuentran trabajo.

Mail enviado por Lucía.
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Actualización 22/02/10:

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jueves, 17 de septiembre de 2009

La autoridad del profesor

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Estos días está de actualidad la intención de otorgar a los maestros y profesores rango de autoridad pública para reforzar el respeto a los docentes, así que por el principio de veracidad, su palabra tendrá más valor en caso de conflicto.

Y yo me pregunto, ¿qué ocurrirá con el tema de la jornada continua?

Año tras año, en muchos centros escolares se producen situaciones lamentables durante el proceso de modificación de la jornada escolar: madres y padres que consideran que se les ha impedido expresar su opinión durante las reuniones informativas, que se sienten presionados para votar a favor de la jornada continua, que se quejan porque el voto no es secreto…

La jornada continua permite a los docentes mejorar su horario laboral, por lo que tienen un interés personal en conseguir que las familias aprueben su implantación. De acuerdo con la legislación, el profesorado organiza el proceso de modificación de la jornada escolar, desde la reunión informativa hasta las votaciones y el recuento de los votos. Este proceso provoca cada año numerosos enfrentamientos en las comunidades educativas, sobre todo cuando los padres detectan alguna anomalía.

Si en la actualidad, en algunos centros escolares parece que haya estallado una guerra por el tema de la jornada continua, ¿qué ocurrirá cuando los docentes tengan además el rango de autoridad pública?
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Mail enviado por Martina.

martes, 15 de septiembre de 2009

El aumento de los deberes con la jornada continua

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Es sabido que los niños que reciben apoyo extraescolar tienen más posibilidades de conseguir el éxito escolar que los alumnos que no la reciben.

Mis hijos llevan dos años con la jornada continua. Uno de los problemas de este horario es que los alumnos traen más trabajo para hacer en casa: tienen más deberes. Según el profesorado, debido a la concentración horaria, las clases son un poco más cortas y cuando no consiguen terminar el trabajo, los alumnos tienen que llevárselo a casa para no tener retraso.

Para los niños que pueden recibir un apoyo extraescolar, no es un gran problema. Pero cuando los padres no pueden ayudar a sus hijos a hacer los deberes y no disponen de medios para pagarles clases en una academia privada, estos alumnos están en evidente desventaja respeto a sus compañeros que sí tienen la oportunidad de recibir apoyo extraescolar.

Yo creo que la jornada escolar continua no es equitativa y perjudica a los niños cuyos padres no tienen recursos económicos para pagar el apoyo extraescolar que sus hijos necesitan para recuperar el retraso que provoca la concentración horaria.

Mail enviado por Patricia M.

lunes, 14 de septiembre de 2009

La jornada continua

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Esta semana, la mayoría de los medios se han hecho eco del informe "Panorama de la educación 2009" de la OCDE.

Me llamó la atención uno de los artículos de El Mundo.es que se titula: “La OCDE sitúa a Andalucía otra vez a la cola por su elevado fracaso escolar”

"El informe Panorama de la educación de la OCDE, publicado este martes y en el que han participado varias comunidades autónomas a título particular, destaca que Andalucía se encuentra sensiblemente detrás de la media en educación de los países miembros de esta organización internacional. Es decir, que continúa estando a la cola en los indicadores relativos a la enseñanza, tal y como ya han señalado reiteradamente éste y otros organismos e informes internacionales y nacionales."

Hace años que la jornada continua se implantó en Andalucía y sin embargo se encuentra detrás de la media en educación, con un elevado fracaso escolar. Si realmente el horario matinal es eficaz para mejorar la educación, de momento los resultados no lo demuestran.

Mail enviado por J. A. C.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Jornada continua: los alumnos tienen menos posibilidades de defender sus intereses que los docentes

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En relación con el post “El proceso de modificación de la jornada escolar” publicado el pasado 31 de agosto, me gustaría añadir una pequeña reflexión personal que hice cuando nuestra escuela propuso modificar el horario escolar.

Creo que cuando nos referimos a modificar la jornada escolar, estamos mezclando dos temas muy diferentes: uno educativo (el horario escolar de los alumnos) y otro laboral (el horario de trabajo de los docentes). Estos temas deberían ser tratados por separado porque los alumnos y los docentes tienen necesidades diferentes y es posible que el horario que más conviene a unos no sea bueno para los otros o los perjudique.

Los docentes, como cualquier trabajador de cualquier colectivo, están en su derecho de intentar mejorar sus condiciones laborales. Creo poder afirmar que la jornada continua es un horario que a todos los trabajadores les gustaría tener. Con la legislación actual, para que los docentes puedan conseguirla, tienen que convencer a las familias de que la jornada continua es mejor para la educación de sus hijos y motivarlas para que voten a favor del cambio de horario.

En estas circunstancias, no me parece adecuado que los docentes supervisen todo el proceso de modificación de la jornada escolar (reunión informativa, debate, votaciones, escrutinio, seguimiento) porque no se garantiza la imparcialidad de este proceso.

Pero creo que hay otro problema importante, y es que mientras cada madre y cada padre intenta defender los intereses de su hijo como puede (a veces con la ayuda de su APA, pero desafortunadamente no siempre es el caso), los docentes lo tienen mucho más fácil porque ellos están organizados, cuentan con el asesoramiento de sus sindicatos y los consejos de sus abogados. En este sentido, creo que los alumnos están en desventaja y no tienen las mismas posibilidades de defender sus intereses que los docentes.

Mail enviado por Patricia.

¿Por qué la jornada continua genera enfrentamientos en la comunidad educativa?

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En algunos comentarios de los posts que publicasteis la semana pasada y esta semana, los autores opinan que, en el tema de la jornada escolar, se debería tratar por separado el horario escolar de los alumnos y el horario laboral de los docentes, porque los intereses de unos y de otros no son los mismos y es posible que el proceso actual esté perjudicando a los niños.

Este planteamiento me parece muy acertado. Hace poco, en el blog Magisnet, Pablo Rovira publicó los posts “Lo que pasa cuando se quiere contentar a todos” y “El Ministerio fomenta la jornada partida“:
“… El debate sobre los tiempos escolares debería abrirse. Ya he señalado en alguna ocasión que para que sea un debate sincero y posible, hay que separar lo que es el horario laboral docente del horario lectivo. Mientras que vayan de la mano, los intereses serán contrapuestos y, por tanto, no es posible el beneficio de unos (conciliación horaria de los padres o concentración horaria de los docentes) sin perjudicar a los otros (children keys o más horas de trabajo por el mismo sueldo)...”
“… creo evidente que es necesario un debate público sobre los tiempos escolares. Pero mientras no se rompa la radical equivalencia de que docente y alumno entran y salen a la misma hora de la clase, es un debate que dejará heridos. Las administraciones tensarán la cuerda ampliando el horario laboral (pagando o no esas horas extra, según las autonomías) y los sindicatos la tensarán movilizándose por la jornada continua. Y creo que la solución sólo pasa por flexibilizar el horario laboral docente…”
Si añadimos a este problema que la normativa actual no garantiza la imparcialidad del proceso de modificación de la jornada escolar (porque los docentes organizan todo el proceso, desde la reunión informativa hasta las votaciones), con toda probabilidad, éstas son las causas de los numerosos enfrentamientos que se producen cada año en los centros educativos por el tema de la jornada escolar.

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jueves, 27 de agosto de 2009

La jornada escolar continua: un efectivo Caballo de Troya

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Buenos días,

Somos madres y padres de una escuela que implantó la jornada continua experimental. El proyecto que los docentes nos presentaron prometía mejoras pedagógicas, el aumento de las actividades extraescolares… Pero después del “año experimental”, estas promesas no se han cumplido y a pesar de ello, a pesar de que los alumnos tuvieron más deberes que antes (según las maestras era para evitar que los niños tuviesen retraso sobre el programa), a pesar de que muchas familias no pudieron pagar clases de repaso a sus hijos ni supieron explicarles lo que su maestra no pudo explicar en clase, que este año hubo pocas actividades extraescolares, que el centro estuvo cerrado varias tardes por semana, que muchos padres no pudieron hacer frente al coste que supone tener atendidos a sus hijos por la tarde mientras ellos trabajan … el equipo directivo ha considerado la experiencia muy positiva y no ha querido plantear la posibilidad de volver a la jornada partida.

Las mejoras que los maestros prometieron en su proyecto no se han producido y ahora que la jornada continua está implantada, lamentablemente, nadie se preocupa por conseguirlas.
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El proyecto y las mejoras para los alumnos han caído en el pozo del olvido, pero el profesorado está contento, porque ya no trabaja por la tarde.

Bajo el manto de lo que parecía una mejora para la educación de los niños, los maestros han conseguido mejorar su horario laboral: en definitiva, la jornada continua es un efectivo Caballo de Troya para los intereses del profesorado.
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Así que antes de aprobar la jornada continua, las familias deberían asegurarse que las mejoras que proponen los docentes realmente se realizarán. El proyecto debería precisar cómo el equipo directivo y el profesorado tienen previsto conseguir las mejoras y quién de ellos es el responsable de ello, y las familias, valorar si estas propuestas son realistas y viables, porque una vez implantado el horario continuo, aunque no mejore la educación de los alumnos, no será posible volver al horario partido.

Mail enviado por P.

martes, 25 de agosto de 2009

Antes de implantar la jornada continua en Cataluña



En su página web, el Catedrático de Sociología Mariano Fernández Enguita ha publicado una entrada preocupante sobre la jornada escolar continua en nuestro país. Después de una peculiar pero cierta definición del proceso de modificación de la jornada continua, el autor de “La hora de la escuela” nos informa de que “la marea negra llega a Cataluña.”

El principal problema de la jornada continua, es que una vez implantada, aunque la Administración se dé cuenta que este horario no es tan eficaz para la educación de los niños, es imposible volver a la jornada partida porque los docentes y sus sindicatos se oponen. Tenemos un ejemplo reciente en Canarias, donde un medio de comunicación desveló que “el Ministerio de Educación ha planteado a las comunidad autónomas que analicen si conviene acabar con la jornada continua y volver a la jornada partida, entre las medidas para mejorar la calidad educativa”: las reacciones de los docentes en contra de la propuesta no se hicieron esperar.

Por este motivo, antes de implantar la jornada continua, sería conveniente comprobar su eficacia en otras Comunidades y analizar en qué medida este horario ha contribuido al aumento del rendimiento escolar de los alumnos, la mejora de sus resultados académicos, la disminución de la tasa de repetidores y la reducción del fracaso escolar.

Y en cualquier debate sobre la conveniencia o no conveniencia de implantar la jornada escolar continua hay un tema que no se debería obviar: la implantación de la jornada continua implica para el profesorado la mejora de su horario laboral; de hecho, la jornada laboral continua es una reivindicación y uno de los objetivos de los sindicatos docentes.

Si la jornada continua supone una mejora de las condiciones laborales del profesorado y el logro de uno de sus objetivos sindicales, antes de implantarla habría que estudiar detenidamente la propuesta para determinar y poder asegurar que este horario supondrá también una mejora de la educación de los alumnos, porque la jornada continua es un viaje sin billete de vuelta.

Jornada escolar continua: ¿quién defiende los intereses de los alumnos?

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El tema de la jornada escolar en España me parece preocupante.

Porque en esta última década, mientras numerosos centros han ido adoptando la jornada escolar continua confiando en los consejos de los docentes que recomiendan el horario matinal para mejorar el rendimiento de los alumnos, los malos resultados académicos y el fracaso escolar no cesan de aumentar: se está generalizando la implantación de un horario escolar que no está demostrando ni su eficacia ni la mejora de la educación en este país.

Porque cuando un centro educativo propone a las familias implantar la jornada escolar continua, se está obviando el hecho que al mismo tiempo, la Administración está delegando en las familias la competencia y la responsabilidad de decidir la jornada laboral del profesorado, ya que la jornada escolar de los alumnos y la jornada laboral de los docentes coinciden. En estas circunstancias, cada año, la legislación obliga a muchos padres a enfrentarse innecesariamente al profesorado para defender los intereses de sus hijos, porque los docentes y sus sindicatos reivindican la jornada laboral continua, mientras la mayoría de los padres prefieren la jornada partida para la educación de sus hijos: esta situación produce numerosos conflictos y la degradación de las relaciones entre las familias y las escuelas.

Porque el proceso de modificación de la jornada continua tiene graves deficiencias democráticas, comenzando por el control de todo el proceso de modificación de la jornada escolar por parte de los docentes, lo que les permite ser a la vez juez y parte interesada.

Porque en el año 2000, el catedrático de sociología Mariano Fernández Enguita y un equipo de investigadores elaboraron un estudio sobre la jornada continua en el cual advertían de los problemas y de las consecuencias de la implantación de este horario y que tristemente, casi una década más tarde, este estudio sigue siendo de la más rigurosa actualidad.
Recientemente, Fernández Enguita escribió en su página web :
“… los profesores deciden imponerla y pasan por encima de los cadáveres de alumnos y padres para lograrlo, lo cual se traduce en engaños, abusos, atropellos, fraudes de ley y otros despropósitos a los que los padres no pueden hacer frente, porque no saben y porque temen -mucho y, a menudo, justificadamente- las represalias sobre sus hijos …”

Si los padres no pueden defender los intereses de sus hijos y si en estos últimos diez años la Administración no ha tomado medidas efectivas para resolver esta situación, ¿quién defiende los derechos y los intereses de los niños?
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