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Buenos días,
Buenos días,
Os escribo en relación con el post No quiero decidir el horario laboral de los maestros de mi hijo que publicasteis el pasado 18.09.09.
El curso pasado, el colegio de mis hijos propuso implantar la jornada continua. El proceso fue bastante conflictivo y se produjeron varios enfrentamientos entre el profesorado, y madres y padres contrarios a la jornada continua. Además, durante las tutorías los maestros intentaron convencer a los padres de las bonanzas de la jornada continua y les sugirieron que su hijo estaría mejor con la jornada continua, lo que muchas familias no consideraron adecuado. Ante el comportamiento decepcionante de varios docentes y su insistencia para que los padres fuesen a votar, muchas familias decidieron hacer lo contrario: no ir a votar.
El resultado fue inesperado: en nuestra comunidad autónoma, la normativa exige que dos tercios de todos los padres censados vayan a votar para poder seguir con el proceso de modificación de la jornada escolar, de lo contrario, el proceso se detiene. Como muchos padres no fueron a votar, no se alcanzaron los dos tercios necesarios, por lo que el proceso se paralizó y no se aprobó la implantación de la jornada continua.
Creo que es un error que los padres tengan que decidir el horario laboral de los docentes, porque este sistema sólo provoca enfrentamientos entre el profesorado que defiende la mejora de su jornada laboral y los padres que intentan defender los intereses de sus hijos. Además, en cualquier profesión, la honradez y la integridad son necesarias para tener credibilidad, y en su desespero por conseguir la jornada continua, muchos docentes se exceden y la pierden.
Así que para no tener que enfrentarse a los docentes, cuando los padres consideran que la jornada partida es mejor para la educación de los niños, no votar es lo único que las familias pueden hacer para defender los intereses de sus hijos.
Mail enviado por María (Castilla y León)